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Personas sin hogar

“Todas las personas en nuestra comunidad realmente y de verdad cuentan."

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Un censista con la bolsa oficial del Censo cruza la calle.

 

La noche del 1 de abril del 2000, más de 200 personas se reunieron bajo la sombra del estadio de los Dodgers.

Ahí, bajo el cielo despejado, hicieron los últimos preparativos para la tarea en cuestión: contar a las personas sin hogar en áreas de Los Ángeles para el Censo del 2000.

Juntos, hablaron sobre cómo contar a las personas con respeto y eficiencia. Tomaron mapas y linternas, llenaron bolsas con cuestionarios y se pusieron sus chalecos naranjas reflectantes.

Y luego, simplemente así, salieron y estuvieron fuera durante la noche.

“Todas las personas en nuestra comunidad realmente”, dijo Louis Avenilla, quien era el supervisor de la operación el trabajo como gerente de la oficina local del censo en el centro de Los Ángeles.

Cada década, la Oficina del Censo de los EE. UU. sigue procesos específicos para contar a las personas que no tienen una vivienda convencional.

En el 2020, la Oficina del Censo dedicará tres días para contar a las personas sin hogar, con verificaciones que garanticen que no se cuente a estas personas más de una vez. Estos pasos llegan después de meses de comunicación y coordinación con las Oficinas del Censo locales, colaboradores, directores de refugios, proveedores de servicios y otros:

  • Paso 1: Contar a las personas que están en refugios.
  • Paso 2: Contar a las personas en comedores públicos y unidades de alimentación móvil.
  • Paso 3: Contar a las personas que no están en refugios, que se encuentran en ubicaciones al aire libre, como en campamentos y en las calles.

Fue ese último paso el que reunió a cientos de censistas en Los Ángeles esa noche de abril del 2000. Salieron del sitio de ensayo en equipos pequeños para encuestar en las ubicaciones identificadas previamente incluyendo parques, debajo de puentes, en lechos de ríos y callejones, y en vecindarios de todo el centro de Los Ángeles, haciendo entrevistas y contando a las personas.

Los resultados de estos esfuerzos en todo el país son críticos. Los datos del Censo ayudan a determinar cómo miles de millones de dólares en fondos federales se distribuyen para servicios como refugios y comedores públicos, y también para programas que ayudan con vivienda, nutrición y a que las personas sin hogar obtengan un lugar para vivir.

“Hay muchas personas que no tienen hogar”, dijo Avenilla, quien ahora trabaja como jefe de subdivisión del Centro para la Optimización y la Ciencia de Datos de la Oficina del Censo.

"Es muy importante que sean parte del conteo. El conteo realmente tiene impacto en los fondos para su comunidad, los servicios y toda la infraestructura. Su participación repercute en muchas decisiones durante los próximos 10 años, y más allá”.